Rinitis alérgica archivos - BeHealth https://www.behealthpr.com/tag/rinitis-alergica/ Tu conexión con la salud Thu, 02 Nov 2023 00:04:43 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=6.7.2 https://www.behealthpr.com/wp-content/uploads/2020/04/cropped-BE-16-1-32x32.png Rinitis alérgica archivos - BeHealth https://www.behealthpr.com/tag/rinitis-alergica/ 32 32 Rinitis alérgica y su relación con el eczema atópico https://www.behealthpr.com/abc-de-la-rinitis-alergica/ Wed, 01 Nov 2023 20:10:42 +0000 https://www.behealthpr.com/?p=57217 La rinitis alérgica es una de las afecciones crónicas más comunes, lo que significa que es repetitiva y persiste durante un período prolongado.

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En Puerto Rico, un problema de salud común que afecta a una gran parte de la población son las alergias nasales. La doctora Vilma Velázquez , una destacada alergista, nos brinda información esencial sobre esta afección que ha estado en aumento, sus síntomas, causas y tratamientos.

“En estas condiciones, se manifiesta una sensibilidad especial hacia partículas presentes en el entorno que pueden provocar una serie de síntomas. Estos síntomas incluyen la congestión nasal, goteo de una secreción nasal clara, estornudos frecuentes y picazón en la nariz, los oídos y los ojos, entre otros”, compartió. 

La Dra. Vilma Velázquez también enfatizó que estos síntomas son característicos de la rinitis alérgica y se distinguen de un resfriado común, que suele acompañarse de fiebre, malestar general y dolores en el cuerpo.

Una cuestión importante a tener en cuenta es la confusión frecuente entre la rinitis alérgica y la sinusitis. Algunas personas en Puerto Rico suelen denominar erróneamente la rinitis alérgica como «sinusitis». No obstante, es fundamental entender que la sinusitis es una infección y, como tal, sus síntomas y secreciones no son similares a los observados en pacientes con alergias nasales.

Además, aquellos que padecen rinitis alérgica a menudo enfrentan infecciones de oído, que también se asocian a esta afección. En ciertas ocasiones, la congestión nasal puede dificultar el sueño, lo que obliga a las personas a respirar por la boca y, como consecuencia, puede provocar ronquidos. Este impacto en la calidad del sueño y el nivel de alerta hace que brindar un apoyo y tratamiento adecuado a los pacientes con rinitis alérgica sea de suma importancia.

“La rinitis alérgica es una de las afecciones crónicas más comunes, lo que significa que es repetitiva y persiste durante un período prolongado. Podemos dividirla en dos categorías: la rinitis alérgica de tipo intermitente, que se presenta al menos cuatro veces al año o durante un período total de cuatro semanas al año, y la rinitis alérgica persistente, que ocurre durante más de ese tiempo mencionado”, explicó la especialista.

Tipos de rinitis alérgica

La rinitis alérgica es una de las afecciones crónicas más comunes, lo que significa que es repetitiva y persiste durante un período prolongado. La Dra. Vilma Velázquez divide la rinitis alérgica en dos categorías: la rinitis alérgica de tipo intermitente, que se presenta al menos cuatro veces al año o durante un período total de cuatro semanas al año, y la rinitis alérgica persistente, que ocurre durante más de ese tiempo mencionado.

Estas son tan comunes que no solo afectan a pacientes más jóvenes, como solía ser el caso hasta los 18 años, sino que también se diagnostican en niños de tan solo cinco años e incluso en algunos casos, en niños menores de un año.

Prevalencia y factores de riesgo

“Las personas que tienen un mayor riesgo de padecer rinitis alérgica son aquellas que tienen familiares con rinitis alérgica o que son alérgicos”. Además, aquellos que padecen dermatitis atópica también tienen un mayor riesgo de desarrollar rinitis alérgica. La presencia de fumadores en el hogar es un factor importante de riesgo, ya que la exposición al humo del tabaco puede desencadenar o empeorar los síntomas de la rinitis alérgica.

Es importante destacar que la rinitis alérgica está estrechamente relacionada con otras alergias significativas, como el asma y la dermatitis atópica. La Dra. Vilma Velázquez destaca que la identificación de personas con alergias nasales puede realizarse observando signos característicos, como el «saludo alérgico». Este gesto, en el que las personas se frotan la nariz con la mano, es un indicativo claro de que el paciente padece tanto dermatitis atópica como rinitis alérgica, y es una manifestación física de su incomodidad.

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La Dra. también señala que las personas que han realizado el «saludo alérgico» en exceso, y como resultado, han desarrollado surcos y líneas en la nariz, son característicos de los daños causados por el constante frotamiento debido al picor provocado por la rinitis alérgica. Estos signos físicos son un testimonio del impacto de la afección en la calidad de vida de los pacientes.

Factores de riesgo y desencadenantes

La Dra. Vilma Velázquez menciona que las personas con un mayor riesgo de padecer rinitis alérgica son aquellas que tienen familiares con rinitis alérgica o que son alérgicos. Además, aquellos que padecen dermatitis atópica también tienen un mayor riesgo de desarrollar rinitis alérgica.

La presencia de fumadores en el hogar es un factor importante de riesgo, ya que la exposición al humo del tabaco puede desencadenar o empeorar los síntomas de la rinitis alérgica.

Un factor clave que aumenta el riesgo de rinitis alérgica es la exposición a los ácaros del polvo. Estos microorganismos diminutos se encuentran principalmente en colchones, almohadas, peluches, alfombras, cortinas y en áreas con alta humedad. La Dra. Vilma Velázquez señala que estos ácaros se alimentan de piel muerta y pueden desencadenar o agravar la rinitis alérgica en las personas sensibles a sus alérgenos.

“Estos ácaros se alimentan de piel muerta, por lo que cuando nos acostamos en la cama a dormir, salen a alimentarse. Es importante destacar que la piel muerta es su principal fuente de alimento. Por lo tanto, los ácaros del polvo pueden desencadenar o agravar la rinitis alérgica en las personas sensibles a sus alérgenos”.

Otro factor que se asocia fuertemente con las alergias nasales es la presencia de mascotas en el hogar. Las mascotas que permanecen dentro de la casa, como gatos, conejos y pájaros, pueden ser responsables de un alto porcentaje de alergias nasales en las personas.

“Sin embargo, es reconfortante señalar que las probabilidades de desarrollar alergias debido a las mascotas son bastante bajas. Esto ofrece esperanza a quienes tienen mascotas y desean mantenerlas a pesar de una posible alergia. A menudo, las personas tienen la percepción errónea de que las mascotas con más pelo causan más alergias que las que tienen menos pelo. Sin embargo, es importante entender que en ambos casos, ya sea que tengan pelo largo o corto, la proporción de alergia que desencadenan es la misma”. 

Asimismo, compartió que la longitud del pelo de la mascota no influye en la cantidad de alérgenos que producen. Si alguien es alérgico a los perros, experimentará alergia, independientemente de la longitud del pelo del animal.

Las esporas de hongos son otro desencadenante común de alergias. Las esporas de hongos se encuentran en diversos lugares, especialmente en patios y áreas con plantas, ya que los hongos prosperan en ambientes húmedos. En ocasiones, es posible observar un aumento en la presencia de hongos después de una lluvia, ya que la humedad favorece su crecimiento.

“Es fundamental prestar atención a las áreas de alta humedad en el hogar, como los baños o las áreas donde se observa la presencia de hongos, como la mancha negra en la foto mencionada. Corregir estos problemas de humedad en el hogar es crucial para prevenir reacciones alérgicas en las personas sensibles a estos desencadenantes”.

También es importante mencionar los ácaros del polen. Es cierto que en Puerto Rico, a diferencia de Estados Unidos, la exposición a los polen de forma continua a lo largo del año es más común. Los polen pueden provenir de diversas fuentes, como la hierba, los árboles y otras plantas. 

Otro factor a tener en cuenta es el polvo de Sahara, el cual llega a la isla desde el desierto del Sahara en África. Este polvo es transportado a grandes distancias y afecta significativamente la calidad del aire en Puerto Rico debido a la presencia del polvo de Sahara en el aire.

Diagnóstico de rinitis alérgica

Para diagnosticar la rinitis alérgica, se toman en cuenta los síntomas que experimenta el paciente. La rinitis alérgica se caracteriza por síntomas como la congestión nasal, los estornudos, la picazón en la nariz y los ojos, y el goteo nasal. Estos síntomas son indicativos de la afección y se utilizan como base para su diagnóstico.

“Es importante recordar que la rinitis alérgica se manifiesta con un conjunto específico de síntomas, como estornudos frecuentes, picazón en la nariz, los oídos y los ojos, así como secreciones nasales claras. Estos síntomas son característicos de la afección y se distinguen de un resfriado común, que generalmente se acompaña de fiebre, malestar general y dolores en el cuerpo”.

En algunos casos, se pueden realizar pruebas de alergia para determinar específicamente a qué alérgenos o sustancias la persona es sensible. Estas pruebas pueden llevarse a cabo en la espalda o los brazos, y permiten obtener un diagnóstico en tan solo 20 minutos. Estas pruebas ayudan a identificar qué factores ambientales pueden estar contribuyendo o desencadenando la rinitis alérgica en el paciente.

Tratamiento

El tratamiento de la rinitis alérgica implica en gran medida eliminar o reducir la exposición a los alérgenos que desencadenan los síntomas. A continuación, se describen algunas estrategias para el tratamiento y la prevención:

  • Ácaros del polvo: Para las personas alérgicas a los ácaros del polvo, es esencial tomar medidas para reducir su presencia en el hogar. Esto incluye el uso de fundas antialérgicas en colchones, almohadas y edredones, la eliminación de peluches, alfombras gruesas y cortinas difíciles de lavar, así como la consideración de cambiar muebles tapizados antiguos que pueden acumular ácaros. También se recomienda lavar la ropa de cama regularmente con agua caliente.
  • Hongos: Para combatir la presencia de hongos en el hogar, se puede utilizar una solución de agua con cloro, preferiblemente en una concentración baja, para limpiar las áreas propensas a la acumulación de moho. Mantener un ambiente seco y bien ventilado también es importante para prevenir el crecimiento de hongos.
  • Humidificadores: En el caso de la rinitis alérgica, no se recomienda el uso de humidificadores, ya que el aumento de la humedad en el aire puede favorecer la proliferación de ácaros y hongos, empeorando los síntomas. Es preferible mantener un nivel de humedad adecuado en el hogar y evitar la humedad excesiva.
  • Tratamiento médico: En casos graves de rinitis alérgica, los médicos pueden recomendar medicamentos, como antihistamínicos, corticosteroides nasales y descongestionantes. En algunos casos, la inmunoterapia con alérgenos puede ser una opción para ayudar a reducir la sensibilidad alérgica.

«En términos de tratamiento, el enfoque principal es la prevención, eliminando o reduciendo la exposición a alérgenos conocidos, como ácaros, polen y esporas de hongos. Además, se pueden utilizar medicamentos, como antihistamínicos y corticosteroides nasales, para controlar los síntomas de la rinitis alérgica».

En casos graves o resistentes al tratamiento, la inmunoterapia con alérgenos puede ser una opción para reducir la sensibilidad alérgica a largo plazo. Uno de los tratamientos más efectivos son los aerosoles nasales. Estos aerosoles ayudan a bloquear la inflamación y reducir la congestión nasal, permitiendo una mejor respiración y alivio de los síntomas.

El uso de mascarillas es otra medida preventiva que puede ser útil en situaciones donde la calidad del aire se ve afectada, como en días con altos niveles de polen o polvo. Las mascarillas pueden ayudar a reducir la exposición a alérgenos y mejorar la calidad del aire que se respira.

«El índice de calidad del aire, que se representa con diferentes colores, es una herramienta útil para informar a la población sobre la calidad del aire en un área específica. Las personas con rinitis alérgica y otras afecciones respiratorias pueden utilizar esta información para tomar precauciones adicionales en días con una calidad del aire deficiente y evitar la exposición a alérgenos. Mantenerse informado sobre los informes de calidad del aire puede ser beneficioso para las personas con rinitis alérgica».

Los antihistamínicos son otra opción de tratamiento para la rinitis alérgica y pueden ser adquiridos sin necesidad de receta médica en muchas ocasiones. Estos medicamentos ayudan a aliviar los síntomas al bloquear la acción de la histamina, una sustancia química liberada en el cuerpo en respuesta a la exposición a alérgenos.

Sin embargo, los aerosoles nasales suelen ser una opción más efectiva para controlar los síntomas, ya que actúan directamente en la nariz y los senos paranasales, donde ocurre la inflamación alérgica.

“Para personas que tienen síntomas graves y no responden bien a otras medidas de tratamiento, las vacunas de alergia, conocidas como inmunoterapia, pueden ser una opción. Estas vacunas se administran en la oficina de un alergista y están diseñadas para ayudar al sistema inmunológico a desarrollar una tolerancia gradual a los alérgenos específicos a los que la persona es sensible. Si bien es un tratamiento más intensivo, puede ser muy efectivo para reducir la sensibilidad a largo plazo”.

En última instancia, la elección del tratamiento dependerá de la gravedad de los síntomas y de la respuesta individual de cada paciente a las diferentes opciones disponibles. Un médico o alergista puede proporcionar orientación y recomendaciones personalizadas para el tratamiento de la rinitis alérgica.

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Tríada atópica: dermatitis, asma y rinitis alérgica https://www.behealthpr.com/triada-atopica-dermatitis-asma-y-rinitis-alergica/ Fri, 27 Oct 2023 13:40:33 +0000 https://www.behealthpr.com/?p=56993 «La tríada atópica se refiere a las tres condiciones que a menudo están interconectadas, ya que básicamente involucran una respuesta similar en diferentes órganos. Las personas que padecen dermatitis atópica, asma y rinitis alérgica (o sinusitis, como comúnmente se le conoce en Puerto Rico) experimentan respuestas inflamatorias en sus cuerpos cuando se exponen a alérgenos …

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«La tríada atópica se refiere a las tres condiciones que a menudo están interconectadas, ya que básicamente involucran una respuesta similar en diferentes órganos. Las personas que padecen dermatitis atópica, asma y rinitis alérgica (o sinusitis, como comúnmente se le conoce en Puerto Rico) experimentan respuestas inflamatorias en sus cuerpos cuando se exponen a alérgenos como polvo, polen o partículas de ácaros», fueron las primeras palabras de la Dra. Diana Rodríguez, dermatóloga en su reciente charla auspiciada por BeHealth para educar sobre condiciones autoinmunes e inflamatorias.

En el caso del asma, las personas suelen experimentar dificultad para respirar, sibilancias y otros síntomas cuando se exponen a estos alérgenos. Por otro lado, las personas con rinitis alérgica experimentan síntomas como goteo nasal, congestión, dolor de cabeza, entre otros. Por último, en el caso de la dermatitis atópica, las personas presentan manifestaciones cutáneas que pueden incluir enrojecimiento, picazón y erupciones en la piel.

«Las manifestaciones que se observan en estas tres condiciones, es decir, la irritación en la piel, el picor y otros síntomas, son esencialmente respuestas a alérgenos y factores ambientales. En muchos casos, los pacientes con dermatitis atópica tienen antecedentes personales o familiares de otras condiciones de la tríada atópica», explicó la especialista.

Factores que contribuyen al desarrollo

Varios factores contribuyen al desarrollo de estas condiciones, incluyendo la disfunción de la barrera cutánea, alteraciones en la flora microbiana de la piel, exposición a alérgenos e irritantes, desregulación del sistema inmunológico y, en algunos pacientes, mutaciones en el gen de la filagrina. Estos elementos se combinan para desencadenar y agravar los síntomas de estas afecciones.

«Los síntomas cardinales de la dermatitis atópica son el picor. Para que se diagnostique dermatitis atópica, es necesario que el paciente experimente picor, además de presentar una morfología típica en las lesiones y una distribución que se ajuste a la edad del paciente», explicó la galena.

Prevalencia y desafíos en el diagnóstico

La doctora Rodríguez destacó además que la prevalencia de esta condición está en aumento. «Estudios recientes sugieren que entre el 10% y el 30% de los niños y entre el 2% y el 10% de los adultos en Puerto Rico la padecen. Según el estudio más reciente, que data del 2017, se observa una prevalencia del 25% en niños de 7 años», resaltó.

Además, se ha notado un aumento en las visitas médicas en los últimos años, especialmente a médicos de atención primaria. Esto se debe a problemas agudos en niños menores de 4 años. Sin embargo, es importante mencionar que existe un subdiagnóstico de esta condición, ya que muchos pacientes con síntomas no han sido diagnosticados ni tratados adecuadamente. «Esto conlleva a un alto consumo de recursos en el sistema de salud y representa un desafío en términos de salud pública en nuestro país».

Campañas de concientización y rol de los médicos generales

Por ende, es fundamental llevar a cabo campañas de concientización como esta para aumentar el conocimiento y la comprensión de esta condición. «El objetivo es que tanto las personas afectadas como los médicos, no solo los dermatólogos o alergistas especializados en esta área, sino también los médicos generales, pediatras, médicos de familia e internistas, sean capaces de reconocerla, dijo. Y agregó que «esto permitirá brindar los primeros auxilios y tratamiento a los pacientes en sus consultorios, mientras se gestionan citas con especialistas». En Puerto Rico, sabemos que la disponibilidad de alergistas y dermatólogos es limitada y que las citas pueden ser difíciles de conseguir».

Subtipos de dermatitis atópica

La especialista compartió que existen tres subtipos de dermatitis atópica. Están aquellos con un inicio temprano, que experimentan la afección durante los primeros dos años de vida. Luego, están los casos de inicio tardío, que se desarrollan después de la pubertad, y los casos seniles, que surgen después de los 60 años de edad. Cada uno de estos subtipos presenta sus propias características y desafíos en el diagnóstico y tratamiento.

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Presentación en diferentes grupos de edad

La presentación infantil de la dermatitis atópica suele ocurrir en niños menores de 2 años, y se caracteriza por manifestarse principalmente en las mejillas, el cuero cabelludo y la superficie extensora, como se aprecia en la imagen de abajo. «En esta etapa, la dermatitis atópica puede coexistir con la dermatitis seborreica».

Por su parte, en la niñez, que comprende el rango de edad entre los 2 y los 12 años, la afección se manifiesta principalmente en las superficies flexoras, y en estos pacientes se observa una marcada sequedad en la piel. En esta etapa, la condición tiende a ser un poco más crónica.

La presentación en adolescentes y adultos, es decir, en pacientes mayores de 12 años, se caracteriza por la presencia de placas liquenificadas en áreas flexoras, como los brazos, el área facial, el cuello, la espalda y las superficies acrales. Además, existen variantes de la dermatitis atópica, como la dermatitis polígonodular de los párpados o la dermatitis en las manos. En la imagen se pueden observar ejemplos de dermatitis en las manos y la variante del prurigonodular.

Características asociadas

La dermatitis atópica puede presentar características asociadas que incluyen:

  • Pliegues en el párpado inferior o líneas de Dennie-Morgan, que son visibles en la zona debajo de los ojos.
  • Ojeras alérgicas, que algunas personas pueden confundir con ojeras convencionales, pero que en realidad son el resultado del rascado constante de los párpados debido a la condición.
  • Palidez centrofacial, que se refiere a la piel pálida en el centro del rostro.
  • Pitiriasis alba, una afección de la piel que puede manifestarse como parches secos y descamativos, especialmente en la cara.
  • Pliegues en el cuello anterior.
  • Prominencias foliculares, que se refieren a la prominencia de los folículos pilosos en la piel.
  • Queratosis pilaris, que es una condición en la que se forman pequeñas protuberancias en la piel.
  • Hiperlinearidad de las palmas y plantas, que se caracteriza por líneas exageradas en la piel de las manos y los pies.

Estas características asociadas pueden variar de un paciente a otro y proporcionan pistas adicionales para el diagnóstico de la dermatitis atópica.

Factores desencadenantes y comorbilidades

«Las infecciones sistémicas, como los catarros y las afecciones del tracto respiratorio alto, a menudo se han observado como desencadenantes de exacerbaciones en la dermatitis atópica. Además, la presencia de moho en los hogares, algo común en Puerto Rico debido a la humedad, también puede contribuir a empeorar la condición». La humedad puede causar daños a los objetos en los armarios, a pesar de los esfuerzos por controlarla».

En cuanto a los alérgenos alimentarios, ciertos alimentos, como el huevo, la leche, el maní, los frutos secos, los crustáceos, la soya y el trigo, pueden desencadenar exacerbaciones de la dermatitis atópica en algunas personas. Es importante destacar que, en el caso de las alergias alimentarias, debe haber una correlación entre el consumo de un alimento en particular y el picor o la exacerbación de la condición. No todas las personas con dermatitis atópica reaccionan de la misma manera a los mismos alimentos, por lo que es esencial identificar qué desencadena los síntomas en cada caso individual.

«Es cierto que la dermatitis atópica puede estar relacionada con complicaciones oculares. Entre estas complicaciones se incluye el queratocono, que es una deformidad de la córnea. También, la queratoconjuntivitis atópica es una afección ocular relacionada con la dermatitis atópica, y en casos severos, puede contribuir al desprendimiento de la retina».

Relación entre dermatitis atópica y asma

Además, existe una estrecha relación entre la dermatitis atópica y el asma bronquial. De acuerdo con la doctora, estudios recientes han encontrado una prevalencia de asma en pacientes con dermatitis atópica del 26%. Esto sugiere que la dermatitis atópica y el asma comparten factores de riesgo y mecanismos subyacentes, lo que contribuye a la alta prevalencia de ambas condiciones en la población de Puerto Rico.

Otras condiciones comorbilidades asociadas incluyen enfermedades autoinmunes como el vitíligo y la alopecia, así como enfermedades mentales, como la ansiedad, trastornos del estado de ánimo (como la depresión), el síndrome de déficit de atención e hiperactividad, y abuso de sustancias controladas. También se incluyen trastornos del sueño, desórdenes hematológicos y linfoides, osteopenia, osteoporosis, síndrome metabólico, alta incidencia de ausentismo laboral y alteraciones en la calidad de vida tanto para los pacientes como para sus familiares.

«En este contexto, siempre recomendamos un manejo proactivo de la condición. En primer lugar, es fundamental la educación. En cuanto a los baños, sugerimos que sean limitados en duración, con agua tibia o fría en lugar de agua caliente, ya que esta última puede resecar la piel y empeorar la condición a largo plazo. Idealmente, se deben tomar baños de una a dos veces al día con agua tibia o fría. Además, se debe utilizar un jabón sin fragancia u olor. Después de bañarse, es importante aplicar un humectante para restaurar la barrera de la piel. También se deben evitar irritantes, comenzando por el detergente para lavar la ropa, que también debe ser sin fragancia ni olor. Estos cuidados son necesarios de manera constante para mantener la piel lo más saludable posible», explicó la dermatóloga.

Asimismo, cuando se presenten exacerbaciones, se utilizan cremas de corticosteroides y otros tratamientos para gestionar la condición. Es relevante destacar que en los últimos diez años, se ha incrementado la concienciación sobre la dermatitis atópica, lo que ha llevado al descubrimiento de tratamientos relativamente nuevos. «En 2022, se aprobaron aproximadamente tres o cuatro medicamentos nuevos, y a medida que avanza la investigación, se entiende más sobre la enfermedad y se encuentran más recursos para los pacientes».

«Es importante recordar que la dermatitis atópica no es simplemente una preocupación cosmética, ya que tiene implicaciones en la salud general y afecta a otros sistemas del cuerpo», finalizó.

Lee más: Guía completa para el manejo de la dermatitis atópica en la vida diaria

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Rinitis alérgica: aprende cómo tratar la enfermedad https://www.behealthpr.com/rinitis-alergica-aprende-como-tratar-la-enfermedad/ Sun, 02 Jul 2023 14:13:00 +0000 https://www.behealthpr.com/?p=51682 La rinitis alérgica es una de las enfermedades crónicas más comunes tanto en adultos como en niños.

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La rinitis alérgica es una de las enfermedades crónicas más comunes tanto en adultos como en niños.

Se cree que esta reacción alérgica que provoca ojos llorosos y comezón, estornudos, entre otros síntomas afecta aproximadamente de un 7% a un 30% de la población adulta mundial, siendo causada por la inhalación de alérgenos, llevando a una reacción inflamatoria mediada por la inmunoglobulina E.

Esta condición es la causa más común de congestión nasal reversible y sus principales desencadenantes son: pólenes, ácaros del polvo, epitelio de animales y algunos alérgenos ocupacionales.

Aunque muchos pacientes se acostumbran a sus síntomas y consideran que no puede tratarse la enfermedad, viendo afectada su calidad de vida, lo cierto es que alcanzar un diagnóstico efectivo reduce los tratamientos erróneos o dañinos y ofrece control o mejoría frente  los signos.

Signos y síntomas 

La condición se caracteriza por presentar sintomas como:

  • Congestión nasal
  • Rinorrea o goteo nasal
  • Prurito nasal
  • Estornudos
  • Palidez de mucosa nasal
  • Lagrimeo
  • Hiperemia conjuntival 

¿Cómo se diagnostica la condición?

Mediante un examen físico e interrogatorio médico-paciente se busca indagar sobre la presencia de uno o más de estos signos y síntomas.

Además de comprobar si el paciente presenta estos signos, el médico puede detectar otros signos como rinorrea hialina (secreción de la nariz que huele mal) o inflamación rosa pálido o azulada de la mucosa nasal de los cornetes, «ojeras alérgicas». 

Es importante que el médico realice un diagnóstico correcto con el fin de ofrecer tratamientos efectivos, diferenciando por ejemplo la rinitis alérgica de la rinitis no-alérgica.

Generalmente los eosinófilos (tipo de célula inmunitaria que tiene gránulos con enzimas que se liberan durante las infecciones, las reacciones alérgicas y el asma) en el moco nasal no tienen evidencia científica de funcionar.

Adicional al examen físico, las pruebas cutáneas suelen ser útiles para la identificación de los alérgenos, con el fin de evitar el contacto con los agentes desencadenantes de la condición. 

Sin embargo, estas pruebas cutáneas, así como las pruebas de sangre específicas de inmunoglobulina E son recomendadas en casos en los que el tratamiento empírico ha sido ineficaz (p. ej., controles ambientales, evitar alérgenos, tratamiento médico) o cuando el diagnóstico de rinitis alérgica es incierto. 

Clasificación

La rinitis alérgica se puede clasificar de acuerdo con la frecuencia de los síntomas (episódica, intermitente o persistente) o su gravedad (leve, moderada o grave) o de acuerdo con su patrón temporal (estacional, perenne o episódica).

Tratamientos

Para el tratamiento de los síntomas, los esteroides intranasales se destacan como los fármacos más efectivos y sobre todo, los más seguros. 

Se recomiendan especialmente para pacientes cuyos síntomas interfieren con su calidad de vida; y son eficaces para reducir los estornudos, la sensación de picazón, la rinorrea y la congestión y, adicional a ello, tienen efectos benéficos sobre los síntomas alérgicos en los ojos.

Para los pacientes con rinitis alérgica estacional conocida es recomendable iniciar con el tratamiento varios días antes de la temporada de polen.

Los antihistamínicos orales de segunda generación se deben recomendar en pacientes con predominio de síntomas, como estornudos y prurito.

Los antagonistas del receptor de leucotrienos suelen ser útiles en el tratamiento de pacientes con rinitis alérgica y asma que no responden a los fármacos de primera línea.

La inmunoterapia consiste en la administración subcutánea o sublingual de cantidades crecientes de alérgenos relevantes al paciente hasta alcanzar una dosis efectiva para inducción de tolerancia inmunológica al alérgeno. 

Esta última modalidad de tratamiento se recomienda cuando las medidas de control ambiental son inefectivas o no se toleran.

La combinación de esteroides y oximetazolina intranasales controla los síntomas más eficazmente que cualquier terapia sola. Sin embargo, el uso de oximetazolina causa rinitis medicamentosa y su uso debe limitarse a menos de 3 días por los efectos adversos del uso de oximetazolina.

Fuente: Medscape.

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