Please ensure Javascript is enabled for purposes of website accessibility
BeWork

Consejos para un embarazo saludable en la oficina

El embarazo es una etapa emocionante, única y también desafiante. Si además sigues trabajando, es normal que surjan preguntas y preocupaciones sobre cómo equilibrar las demandas laborales con el bienestar propio y el de tu bebé. Lo importante es recordar que cuidarte a ti misma no es un lujo, es una necesidad. Aquí tienes algunos consejos pensados desde un enfoque más humano, porque cada embarazo es diferente, y lo más importante es que te sientas cómoda y apoyada en todo momento.

1. Escucha a tu cuerpo

Durante el embarazo, tu cuerpo te habla constantemente: a veces te pide más descanso, a veces más movimiento, y a veces una pausa total. Respetar esas señales es fundamental. Hay días en los que estarás llena de energía, y otros en los que te sentirás más cansada de lo habitual. No te exijas más de lo que puedes dar en cada momento. Si sientes que necesitas sentarte un rato, dar un paseo o simplemente respirar, hazlo sin sentir culpa. 

Ejemplo de autocuidado: Si tu trabajo es estar mucho tiempo sentada, levántate cada cierto tiempo para estirarte o caminar un poco. Si, por el contrario, estás de pie durante muchas horas, busca momentos para descansar y elevar los pies un poco si es posible.

2. Comunica lo que necesitas

Tu entorno no siempre sabrá lo que necesitas, a menos que se lo cuentes. No tengas miedo de hablar con tu jefe o compañeros de trabajo sobre cómo pueden apoyarte durante esta etapa. A veces, basta con pequeños ajustes, como un horario flexible, más pausas o adaptar el espacio de trabajo. La mayoría de las veces, la gente está más dispuesta a ayudar de lo que crees. 

Un ejemplo simple: “Últimamente me canso un poco más por las tardes, ¿crees que podríamos ajustar algunas reuniones para que sean por la mañana cuando tengo más energía?”

3. Cuida tu alimentación y mantente hidratada

Entre correos, reuniones y plazos, a veces nos olvidamos de lo básico: comer bien y beber suficiente agua. Esto es aún más importante durante el embarazo, cuando tanto tú como tu bebé necesitan un aporte nutritivo constante. Planifica snacks saludables para mantener tu energía a lo largo del día. Piensa en frutas frescas, yogur, frutos secos o barritas de cereal.

Tip práctico: Lleva siempre una botella de agua contigo y si puedes, pon alarmas o recordatorios para que te acuerdes de beber y comer algo a intervalos regulares. Tu energía y concentración lo agradecerán.

4. El estrés, tu peor enemigo

El estrés en el trabajo es algo con lo que muchas lidiamos, pero durante el embarazo, ese peso emocional puede afectarte más de lo habitual. Reconocer tus límites y dar prioridad a tu bienestar mental es clave. Aprender a decir “no” a tareas extra o pedir ayuda cuando lo necesites no es un signo de debilidad, es un acto de amor hacia ti misma y tu bebé.

Un pequeño ritual: Intenta incorporar pequeños momentos de mindfulness en tu día. Cierra los ojos, respira profundamente durante un par de minutos y reconéctate con lo que realmente importa. A veces, solo detenerse un segundo puede cambiar la energía del día entero.
Lee más: Caminar en el embarazo trae beneficio para mamá y para el bebé

5. Adapta tu espacio de trabajo:

Si trabajas frente a una computadora o necesitas realizar tareas físicas, es importante que tu espacio de trabajo sea lo más cómodo y saludable posible. Desde ajustar la altura de tu silla hasta agregar un cojín para tu espalda, estos pequeños cambios pueden hacer que las largas jornadas sean más llevaderas.

Sugerencia: Si es posible, pide una evaluación ergonómica de tu puesto de trabajo o, si trabajas desde casa, invierte en una buena silla que te dé el apoyo que necesitas, especialmente durante los últimos meses de embarazo.

6. Infórmate sobre tus derechos y opciones

Cada país y cada empresa tienen políticas diferentes en relación con el embarazo y el trabajo. Infórmate sobre tus derechos, ya sea en relación con la licencia de maternidad, descansos adicionales o la posibilidad de ajustar tu carga laboral. Conocer tu situación te dará más tranquilidad y seguridad a la hora de negociar o planificar lo que necesites.

Consejo práctico: Antes de hablar con tu jefe sobre tus necesidades, revisa las leyes laborales de tu país y las políticas internas de tu empresa. Tener esta información clara te ayudará a sentirte más confiada al solicitar los ajustes que consideres necesarios.

7. Prepara la transición con tiempo

A medida que tu embarazo avance y te acerques a la fecha del parto, será importante planificar tu ausencia de manera que todo quede cubierto sin que tengas que preocuparte cuando te vayas. Empieza con tiempo a organizar tus tareas, a delegar y a dejar instrucciones claras para quien te sustituya, para que la transición sea fluida y sin estrés de última hora.

Consejo práctico: Si puedes, haz una lista de las tareas más críticas que alguien más debería tomar en tu ausencia y planifica con calma la transición, para que todo fluya sin prisas.

8. No estás sola: rodéate de apoyo

Recuerda que no tienes que hacerlo todo sola. Hablar con otras mujeres que han pasado por esta etapa, ya sea en tu trabajo o fuera de él, puede ser una fuente de alivio y de buenos consejos. A veces, simplemente compartir cómo te sientes con alguien que ha vivido lo mismo te ayuda a ver las cosas desde una nueva perspectiva.

Te puede interesar: Cómo tener un embarazo saludable

Redacción BeHealth

Grupo multimedios especializado en promover la preservación de la salud física, mental y emocional.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba
AI Chatbot Avatar
AI: BeBot
Hola, Soy BeBot, ¿tienes alguna pregunta sobre lo que estas leyendo? o quieres consultar algo en particular, no dudes en preguntarme.