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Bienestar General

¿Conoces la importancia de la caspa, las costras y el cerumen?

A menudo, pasamos por alto las cosas que nuestro cuerpo produce, como la caspa en el cuero cabelludo o las costras en la piel. Pero esas pequeñas cosas, como la sangre, el cerumen y las lágrimas, tienen mucho que decir sobre nuestra salud y bienestar.

La caspa, más que un problema estético

¿Alguna vez te has preguntado por qué tu cuero cabelludo a veces se siente tan seco y con picazón? La caspa, esas escamas molestas que encuentras en tu ropa, en realidad son células muertas de la piel que se desprenden demasiado rápido. Aunque no lo creas, puede ser señal de que algo no está del todo bien con tu piel.

Los champús anticaspa son como superhéroes para combatir este problema, pero si la caspa persiste, puede ser una señal de que necesitas un tratamiento más específico para condiciones como la psoriasis o el eczema.

Costras, la protección natural de la piel

Aunque las costras no sean precisamente estéticas, son como el vendaje natural de nuestro cuerpo. Protegen las heridas, evitando que se infecten y permitiendo que nuestra piel sane. Así que, aunque te pique la curiosidad, es mejor no tocarlas. Si notas pus en una costra, podría indicar una infección, por lo que es importante mantenerlas limpias y dejar que se curen por sí solas.

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Lágrimas, más que emoción

Las lágrimas no solo son por tristeza o felicidad, son las guardianas de nuestros ojos. Mantienen nuestros ojos lubricados, los protegen de las bacterias y limpian las partículas extrañas. También tenemos pequeñas glándulas que producen aceites y mucosidad para mantener nuestros ojos saludables.

Las legañas, aunque pueden ser molestas, son solo una señal de que tus ojos están haciendo su trabajo durante la noche, limpiándose y protegiéndose.

Cerumen, amigo de tus oídos

El cerumen, esa cosa cerosa en tus oídos que puede parecer desagradable, es como un guardián que protege tu audición. Sin embargo, a veces puede acumularse demasiado y causar problemas. Nunca, nunca metas hisopos en tus oídos. Pueden empujar el cerumen aún más adentro y provocar bloqueos. Si el cerumen te está molestando, el aceite de oliva puede ser tu aliado para ablandarlo y dejar que tus oídos se limpien naturalmente.

Estas secreciones, aunque puedan parecer molestas, son realmente importantes para mantenernos sanos y protegidos día a día. Así que, la próxima vez que te encuentres con una de ellas, recuerda darle las gracias por su arduo trabajo.

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