Conoce las diferencias entre la enfermedad coronaria y la arterial periférica
Dentro del conglomerado de condiciones cardiovasculares, se encuentran la enfermedad coronaria y la enfermedad arterial periférica. A menudo las personas pueden confundirlas, pero existen diferencias que las distinguen.
De acuerdo con el Instituto del Corazón de Texas, la enfermedad coronaria se posiciona como la más común con un saldo de más de 15 millones de pacientes en Estados Unidos.
Esta enfermedad ocurre cuando los vasos sanguíneos que envían sangre al corazón, llamadas arterias coronarias, no pueden enviar suficiente cantidad de oxígeno, sangre y nutrientes a los músculos del corazón.
Su principal causa es la arteriosclerosis, una condición que surge cuando se forman placas dentro de las arterias del corazón. Las placas contienen colesterol, calcio y grasas que, como resultado, se acumulan al punto que interrumpen el flujo sanguíneo. Este evento puede limitar el oxígeno al corazón y puede causar ataques cardíacos.
Se ha entendido que tanto las placas como la inflamación que ocasiona la aterosclerosis pueden ser la causa de la enfermedad de las arterias coronarias.
Al igual que la enfermedad arterial coronaria, la enfermedad arterial periférica también es ocasionada por la arteriosclerosis. No obstante, sus efectos se presentan en las extremidades como los brazos y piernas.
En la enfermedad arterial periférica, la interrupción del flujo de sangre puede ocasionar la muerte de los tejidos de las extremidades. Si no se identifica a tiempo, puede causar amputaciones en las zonas afectadas.
Diferencian los síntomas de ambas condiciones
Una de las similitudes entre la enfermedad coronaria y la arterial periférica es que ambas condiciones son silenciosas.
La mayoría de los pacientes no presentan síntomas por muchos años y, cuando los experimentan, las condiciones ya están en etapa avanzada. Esto ocurre pues la arteriosclerosis es una enfermedad de progresión lenta que puede desarrollarse desde la infancia.
En el caso de la enfermedad arterial coronaria, sus síntomas pueden surgir desde los 30 a 40 años de los pacientes.
Cuando la obstrucción del flujo sanguíneo aumenta a un nivel muy alto, ciertos pacientes pueden experimentar dolor de pecho o fatiga. Sin embargo, hay personas que nunca presentan síntomas a lo cual se llama isquemia silenciosa.
Por su parte, los pacientes con la enfermedad arterial periférica pueden experimentar síntomas como dolor en la extremidad afectada, poco pulso en las piernas y pies, piel azulada, heridas que tardan en sanar y baja temperatura en las piernas.
Factores de riesgo como la edad, la diabetes, hipertensión, la obesidad, el colesterol alto u otras condiciones cardiovasculares influyen en el surgimiento de ambas condiciones.
Para evitar o retrasar ambas condiciones, es recomendable mantener hábitos de vida saludables. Los especialistas sugieren tener una dieta y peso saludable, mantener las enfermedades preexistentes, manejar el estrés y evitar fumar o consumir otras sustancias controladas.